LA ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
La Organización que Aprende (The Learning Organization) deviene
una nueva y trascendente concepción para inicios del siglo XXI. De Japón y
EE.UU. fueron sus primeros trazos, por razones de liderazgo gerencial. Para las
empresas u organizaciones laborales que pretendan subsistir en el mundo
globalizado y en extremo cambiante o dinámico con el cual comienza el nuevo
milenio, "aprender a aprender en la organización" es una
derivada de la concepción anterior, es un imprescindible elemento técnico de
gestión. Es una necesidad. Es más aún, es percatarse de manera vital, por quien
ha realizado gestión empresarial y pretende continuarla, cómo hacer
organización o rehacer empresa: ¡tal es la significación!
A la ciencia corresponde tratar este nuevo fenómeno: la
organización que aprende. En apariencia puede resultar obvio y, además
antiguo, que una organización aprende; el conjunto de sus personas avanzan en
el conocimiento, van superándose cada día más. Pero no es así, y en esencia son
pocas las empresas que aprenden. La innata curiosidad humana que lleva a la
búsqueda de conocimientos es natural, pero la organización la mutila por su
concepción tayloriana, de excesiva parcelación y especialización, junto a
rivalidades y temores por el puesto de trabajo. Efectivamente, ocurre mucho que
a cada cual lo envían a su especialidad o función: "zapatero a tus
zapatos"-versa el viejo refrán- así como el taylorismo. El mundo
empresarial exitoso de hoy es de la amplitud cognoscitiva, del "perfil
amplio" o de la polivalencia o las multihabilidades o
multicompetencias, y de lo que es igual en importancia, de practicar
constantemente tal perfil. En esa empresa exitosa de hoy no se busca un
empleado para un puesto X, sino para un puesto X, Y, Z, así como para
determinada cultura organizacional, donde el trabajo en equipos o grupos es
predominante y decisivo para el éxito.
Se trata, de modo antitayloriano, de empleados y estructuras
organizativas polivalentes o con multihabilidades o multicompetencias,
capaces de responder al variado mundo de las necesidades laborales dictadas por
el cliente. En el proceso de mejoramiento continuo empresarial propugnado con
fuerza por las normas ISO (ISO, 2000), el atributo más relevante para la
sostenibilidad de ese mejoramiento lo constituye hoy la formación continua en
la misma organización, pilar de la organización que aprende.
El Management empresarial ha pasado cada vez más a
gestionar junto a los tangibles, los intangibles. Sin dudas ese avance ha
complicado más la gestión empresarial, pero no hay alternativa a la
consideración de los intangibles derivados del capital humano (Davenport,
1998; Edvinsson y Malone, 1999; Norton, 2001; Kaplan, 2003; Reynoso, 2004;
WFPMA, 2005). De los intangibles que en el campo de la gestión son la
administración por objetivos, la planeación estratégica, los sistemas de
evaluación del desempeño, el reconocimiento social, entre otros, a
la formación la consideramos como el intangible supremo, por su relevancia
estratégica al enfrentar la nueva "era digital" o "sociedad del
conocimiento". Y comprendida por la formación está la avanzada
concepción de organización que aprende. Desde su condición de intangible y su
inmanente subjetivismo, la gestión de esa organización es compleja pero no imposible;
a la ciencia corresponde trascender en lo necesario el positivismo (que bien
funciona respecto a instrumentos y maquinarias, distribuciones en planta,
luminarias, ventiladores, entre otros tangibles), recurriendo a concepciones y
procedimientos que posibiliten gestionar con eficacia y eficiencia al
intangible que es la organización que aprende.
La ventaja competitiva básica sostenible de las empresas en la "era
digital" o "sociedad del conocimiento", radicará en la
renovación continuada de las competencias laborales de sus personas, insertadas
en una organización modificándose mediante un aprendizaje constante. La organización que aprende otorgará
definitivamente esa ventaja competitiva básica sostenible, aceptando el desafío
del altísimo dinamismo del mundo globalizado, donde imprevisibilidad y
turbulencias del entorno obligan a aprender rápido, muy rápido, para
orientarnos con acierto y gestionar lo cambiado en su incesante negación de la
negación y unidad y lucha de contrarios.
La práctica profesional de hace algunos años era encaminada cada vez más
a la formación en la acción o formación-acción (similar a la action
research que propugnara Kurt Lewin), teniendo experiencia ya de
que no habría consultoría eficaz si previamente no era desarrollado un proceso
de formación con los especialistas y directivos que participarían (actuarían)
en esa consultoría. E igual ocurría con los cursos de postgrado a directivos:
de poco servirían si las acciones no se llevaran a la práctica en sus empresas
u organizaciones; en todo caso el valor agregado a ellos quedaba en potencia,
sólo era posible de realizar o materializar ese valor en la acción empresarial.
Con esa conciencia y quehacer, a mediados de la década de 1990 es recibido el
influjo de literatura científica sobre el aprendizaje organizacional o el Learning
Organization (Senge, 1992; Senge et al., 1999; Nonaka
y Takeuchi, 1997).
Y esa influencia permitió comenzar a hacer viable en la actividad
organizacional, y en particular en la gestión empresarial, con cierta
regularidad y con enfoque en sistema, una conducción metodológica para
implicar la asunción de la organización que aprende. Ofrecer una reseña
sobre tal viabilidad con las experiencias adquiridas reflejando peculiaridades,
constituye el objetivo central de este tópico, realizado con la esperanza de
que muchas de las organizaciones inicien el camino infinito y estimulante
hacia la organización que aprende.
Peter Senge, profesor del Massachusetts Institute of Technology,
uno de los pioneros del Learning Organization y hoy entre las
figuras más destacadas, ha sido el autor que mayor influencia ha tenido en esta
actividad respecto a la concepción de organización que aprende y su aplicación.
Su libro La quinta disciplina en la práctica (1999),
realizado con varios de sus colaboradores más cercanos, ha sido decisivo para
conformar las concepciones y procedimientos empleados en las experiencias
desarrolladas -que por supuesto tienen sus peculiaridades- acarreando su
impronta. Muy vinculada a la concepción general desarrollada por Senge, hay
otras obras expuestas por notables estudiosos contemporáneos (Shein, 1988;
Hamel y Prahalad, 1994; Nonaka y Takeuchi, 1997; Levy-Leboyer, 1997; Bartlett y
Ghoshal, 1998; Garvin et al, 1998; Gates, 1999; Bartlett, 2001;
Kaplan, 2003) que están especialmente relacionadas con la gestión de recursos
humanos, gestión de competencias y gestión del conocimiento, donde se hace
difícil detectar los límites o fronteras de sus contenidos u objetos, y más
bien se manifiestan nexos y solapamientos dictados por la destacada
interdisciplinariedad de la gestión empresarial de hoy. En la proyección de las
concepciones y procedimientos que a continuación se plantean, las experiencias
de ese conjunto de autores están presentes.
Primero se apreciarán lo que se consideran principios de la Organización
que Aprende, a tenerlos presentes en su proceso de asimilación o asunción:
|
PRINCIPIOS DE LA ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|
- Comprende un proceso de formación continua en la organización.
- Se busca "aprender a aprender en la organización".
- Es atendida la experiencia tácita y la explícita.
- Opuesta a la especialización, requiriendo multihabilidades o
polivalencia (o multicompetencias en acepción más actual) en los empleados y
en sus estructuras organizativas.
- Contraria al enfoque tayloriano parcelado, exigiendo enfoque
sistémico u holístico (Senge: "quinta disciplina"), de modo que los
empleados tienen que conocer el proceso de trabajo en su totalidad.
- Trabajo en equipos y en función de los objetivos de la organización.
- Creación e intercambio de conocimientos que son portadores de
valores.
|
Tabla 2.7. Principios de la organización que aprende.
La concepción de organización que aprende según Peter Senge (1998, 1999)
está basada en cinco disciplinas de aprendizaje. También puede haber otras, no
se podría jamás desdeñar la dialéctica; pero esas cinco, es juicio con aval
empírico de este autor, hay que considerarlas en la práctica actual
indefectiblemente:
|
5 DISCIPLINAS DE APRENDIZAJE DE LA ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|
1. Dominio personal: expandir la capacidad personal
para crear los resultados deseados.
2. Modelos mentales: reflexionar, aclarar
continuamente y mejorar la imagen interna del mundo, viendo como modela los
actos y decisiones.
3. Visión compartida: elaboración de un sentido de
compromiso grupal acerca del futuro que se procura crear.
4. Aprendizaje en equipo: aptitudes colectivas para
el pensamiento y la comunicación, sabiendo que el talento colectivo es mayor
que la suma de talentos individuales.
5. Pensamiento sistémico: modo de analizar y
comprender en sistema.
|
Tabla 2.8. Cinco disciplinas de aprendizaje de la organización que
aprende.
En consecuencia, Senge (1999), destaca tres ideas o atributos
fundamentales para lograr la asunción de la Organización que Aprende, a las
cuales se puede agregar una cuarta que de inmediato se explica en la tabla
siguiente:
|
ATRIBUTOS FUNDAMENTALES PARA LOGRAR LA ASUNCION DE LA ORGANIZACIÓN QUE
APRENDE
|
|
1. La primacía del todo: sugiere que las relaciones
son literalmente más importantes que las cosas, y la totalidad más importante
que las partes.
2. La índole comunitaria del yo: exhorta a ver la
red de interrelaciones que existe entre los seres humanos. No existe una
naturaleza humana independiente de su cultura. La ilustra el saludo
sudafricano Savu bona (te veo) y la respuesta Sikkona (estoy
aquí): mientras no me hayas visto no existo. Una persona es una persona a
causa de los demás.
3. El poder generador del lenguaje: iluminando la
sutil interdependencia que opera cuando se interactua con la
"realidad".
4. Garantizar la logística o infraestructura material: las
condiciones objetivas o materiales que hay que poseer para hacer viable y
sustentable esa asunción.
|
Tabla 2.9. Atributos Fundamentales para lograr la asunción de la
organización que aprende.
Respecto a la cuarta idea agregada hay que argumentar a partir de la
experiencia en un centro de investigación científica. Necesitando aprovechar la
experiencia y el conocimiento de investigadores destacados que pasaban a la
jubilación, se planteó como imprescindible lograr una infraestructura material
que fuera financiada por la entidad que quería hacer gestión del conocimiento
asumiendo a la vez la Organización que Aprende: dotar los hogares de esos
investigadores de ordenadores conectados a la Intranet del
centro y a la Internet, habilitando un local de la casa con óptimas
condiciones de climatización, entre otros beneficios logísticos. Si no hay un
soporte material adecuado, esa gestión deriva en utopía. Es cierto que no es la
tecnología -y en especial la tecnología informática- la esencia de la gestión
del conocimiento, sino las personas; pero sin esa tecnología hoy sería en
verdad poco eficiente esa gestión y, en general, no competitiva.
La organización que aprende es una concepción que envuelve el corazón y
la mente, la psicología humana completa comprendida por la persona como un todo
integral, en un proceso de perfeccionamiento o cambio continuo, armonioso y
creador de valores, para alcanzar los resultados deseados por la organización.
Significa individualidades o personas aprovechando sus competencias para
conocer y crear, la organización buscando sus resultados, y esa organización
garantizando sinergia o accionar sistémico entre esas personas.
No obstante la experiencia anterior, además, de gran importancia
práctica es garantizar esa infraestructura material para diseñar y mantener en
continuo mejoramiento los denominados "flujos horizontales de
conocimientos", a los cuales se aludirá más adelante. Tal vez el buen
funcionamiento de esos "flujos horizontales" en su vínculo con
los equipos de trabajo y la tecnología informática sea el factor clave más
relevante para mantener asumiéndose la concepción de organización que aprende.
También por su importancia, mayor argumentación requiere la idea
relativa a "la índole comunitaria del yo" (La cultura). La
experiencia adquirida acredita mucho la destacada significación de considerar
la cultura, incluso la importancia de transformar determinada cultura
organizacional para poder asumir ciertas concepciones y técnicas. En asuntos de
gestión empresarial, por lo general fracasan las transferencias mecánicas de
tecnologías o procedimientos si son realizadas por las personas al margen de
las peculiaridades culturales. Just in Time, Total Quality
Management, Reengineering, entre otras tecnologías de gestión,
han sido calificadas como fallidas cuando se ha pretendido implantarlas sin considerar
el contexto cultural autóctono o peculiar, sin hacer ajustes en función de esas
peculiaridades. Se asume como necesario que se comprenda y adquiera esa
peculiaridad cultural Ubuntu de Sudáfrica, expuesta por Senge
en su obra de 1999.
La cultura Ubuntu, donde la gente se saluda diciendo
"te veo" y donde decir el nombre de alguien lo hace existir como
persona puede parecer "descabellada"; pero guarda plena coherencia
con una visión sistémica de la vida, donde el yo nunca es algo "dado"
y siempre está en proceso de transformación. Hay en esa caracterización de la
cultura Ubuntu un tratamiento de la persona consecuente con la dialéctica
materialista, implicando un relevante valor metodológico, concibiéndose a la
personalidad humana en su dinámica constante; e igual acontece a la
organización en su búsqueda para asumir la concepción de organización que
aprende. Tal concepción asumida no es "dada" de una vez y para
siempre, no es estática, ella es un proceso en continua transformación. Se insiste,
una vez asumida, si no se siguen garantizando sus atributos, ella se pierde, no
se mantiene "dada" esa condición de organización que aprende. Ser
emprendedor y entusiasta es importante para iniciar tal Organización, pero más
importante aún -especialmente por parte de los directivos- es mantenerse
emprendedores y entusiastas para la viabilidad sustentable de esa Organización.
Ahora serán apreciados dos planteamientos bien autorizados para lograr
una aproximación al concepto de organización que aprende:
"La organización
que aprende es un concepto que envuelve el corazón y la mente de los empleados
en un cambio continuo, armonioso y productivo, proyectado para alcanzar los
resultados deseados por la organización". (Garvin et al., 1998).
"Las
organizaciones que aprenden son aquellas en las cuales las personas estimulan
continuamente sus capacidades para crear el futuro que realmente les gustaría
ver surgir". (Senge, 1999).
Con anterioridad Senge (1999) había expresado: "Aprender en las
organizaciones significa someterse a la prueba continua de la experiencia, y
transformar esa experiencia en un conocimiento que sea accesible a toda la
organización, y pertinente a su propósito central".
La organización que aprende es una concepción que envuelve el corazón y
la mente, la psicología humana completa, comprendida por la persona como un
todo integral, en un proceso de perfeccionamiento o cambio continuo, armonioso
y creador de valores, para alcanzar los resultados deseados por la
organización. Significa individualidades o personas aprovechando sus
competencias para conocer y crear la organización, buscando sus resultados, y
esa organización garantizando sinergia o accionar sistémico entre esas
personas.
La primera experiencia asociada a la consultoría se obtuvo al aplicar la
denominada Prueba de la Organización que Aprende (Garvin et
al., 1998). En esa encuesta se solicitaba para cada una de sus ocho
declaraciones, que se marcara en una de las alternativas de respuesta ofrecida:
Siempre, Frecuente, A veces, Rara vez, Nunca.
Seguidamente la prueba:
|
PRUEBA DE LA ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|||||
|
Encuesta (Marque X)
|
Siempre
|
Frecuente
|
A veces
|
Rara vez
|
Nunca
|
|
1. La organización "aprende con la experiencia" y no repite
los errores
|
|||||
|
2. Cuando alguien sale de la organización, su conocimiento permanece
|
|||||
|
3. Cuando concluye una tarea, algún equipo divulga la documentación o
lo que se aprendió
|
|||||
|
4. El conocimiento generado en todas las áreas de la empresa es
investigado, legitimado y puesto a disposición de toda la organización a
través de bancos de datos, entrenamiento y otros eventos de aprendizaje
|
|||||
|
5. La organización reconoce y recompensa el valor del conocimiento
creado y compartido por personas y equipos
|
|||||
|
6. La organización evalúa de modo sistemático sus necesidades futuras
de conocimiento y desarrolla planes para atenderlas
|
|||||
|
7. La organización facilita la experimentación como un modo de
aprender
|
|||||
|
8. La organización estimula sus capacidades de generar, adquirir y
aplicar el conocimiento, aprendiendo con los procesos de aprendizaje de otras
organizaciones
|
|||||
Tabla 2.10. La prueba de la organización que aprende.
Como resultado de la aplicación de esa encuesta a veinticinco (25)
profesionales de veinte (20) empresas de la capital cubana (Cuesta, 2001), las
marcas predominantes estuvieron entre "A veces" y "Nunca",
y de las entrevistas se obtuvieron estas probables causales:
- La alta dirección no prioriza la formación "en la
organización".
- Existencia de un clima laboral de poca confianza respecto al
intercambio de conocimientos.
- Falta de trabajo en grupos o equipos.
Un estudio de seis (6) años realizado en veinte (20) compañías, entre
ellas las connotadas Microsoft, Intel y Skandia,
que adoptarían el aprendizaje organizacional (Bartlett y Ghoshal, 1998),
identificó tres atributos claves de la capacidad para acoger la concepción de
organización que aprende:
|
TRES ATRIBUTOS CLAVES DE LA CAPACIDAD PARA ACOGER LA CONCEPCIÓN DE
ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|
1. Gran tiempo y esfuerzo dedicados en atraer, desarrollar y mantener
a sus mejores empleados.
2. Invertían recursos sustanciales en la creación de herramientas y
procesos necesarios para dar apoyo a flujos horizontales de conocimientos.
Esos flujos permitían elevar el conocimiento individual e insertarlo en un
proceso colectivo de intercambio de aprendizaje.
3. Esas personas creaban un fuerte sentimiento de confianza que pasó a
ser base del desarrollo de la capacidad individual y del aprendizaje
organizacional.
|
Tabla 2.11. Tres atributos claves de la capacidad para acoger la
concepción de organización que aprende.
A la luz de los resultados de ese estudio internacional, respecto a las
empresas a las cuales pertenecían los especialistas que fueron muestra para
conocer la capacidad de esas empresas en la asunción de la organización que
aprende, por lo que la posición es optimista. Es así, por el alto nivel de
educación de sus trabajadores, y la voluntad de cambio o perfeccionamiento
empresarial que hoy se aprecia en los directivos con mucha fuerza.
En materia de formación, se ejemplifica con una experiencia alcanzada a
través de la Maestría en Gestión de Recursos Humanos (GRH) que se desarrolló
con especialistas y directivos de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A.
(ETECSA) en su propia organización. Es decir, a diferencia de ediciones anteriores
de esa Maestría que fueron realizadas en la Universidad, a la cual asistían
profesionales de diferentes organizaciones (Ministerios, Empresas y otras
instituciones), en el caso de ETECSA todos los especialistas eran de esa misma
organización o empresa, y se desarrolló en instalaciones asociadas a ella. A la
vez, la concepción de tareas, proyectos de curso y tesis se diseñaron en
consonancia con los objetivos de esa empresa y aplicados todos en la misma.
Cuando se coordinaba con el Jefe del Departamento de Formación de ETECSA
el inicio de la referida Maestría, él insistía en desarrollar en aquel conjunto
de profesionales un fuerte sentimiento de grupo o equipo y, además, un profundo
sentimiento de pertenencia a la organización y "en la organización".
Había la posibilidad de impartir aquella Maestría en la Universidad, como se
había hecho siempre, pero sus razones para desarrollarla en la empresa o "en
la organización" fueron muy convincentes. La práctica avaló lo
importante para tal sentimiento de pertenencia a la organización de realizar la
acción formativa en la misma empresa, así como lo productivo de hacer responder
lo académico a los objetivos de la organización.
Casi en paralelo, para los directivos del primero y segundo nivel de
dirección de esa institución, fue impartido un curso a distancia sobre Gestión
Empresarial, donde la organización que aprende fue uno de sus temas, y la
interactividad y consolidación de los flujos horizontales de información y
conocimientos constituían el objetivo central del curso, junto a la iniciación
de una cultura de tele trabajo para lograr mayor eficacia, eficiencia y
competitividad. Se ganaba en comprensión mediante esa interactividad, en aras
de eficiencia y competitividad, imponiéndose en esta contemporaneidad la recurrencia
al e-mail, la Internet y la Intranet para
el logro del buen desempeño laboral o establecimiento de "los negocios
a la velocidad del pensamiento" que exigirá la "era digital"
(Gates, 1999).
Es necesario insistir o subrayar que en esas acciones formativas, la
explicación de las concepciones antes tratadas y el proceder que en la práctica
del aprendizaje colectivo y "en la organización" implican,
junto a la aplicación de la aludida prueba y otras (como el diagrama Ishikawa
ponderado), configuran lo que se denomina la conducción metodológica
para la asunción del concepto de organización que aprende.
De la actividad antes referida en la empresa, pueden destacarse los
resultados de asumir la concepción de organización que aprende, resumidos en la
tabla siguiente:
|
RESULTADOS DE ASUMIR LA CONCEPCIÓN DE ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|
- Prioridad de la Alta Dirección en mantener y desarrollar a sus
empleados.
- Formación continua "en la organización", asociada a
los objetivos estratégicos de la institución y al perfeccionamiento o
mejoramiento empresarial.
- Desarrollo de trabajo en equipos y consolidación del sentimiento de
pertenencia respecto a la institución.
- Comienzo de la tele-formación con reducción de costos en el proceso
de formación y asentamiento de las bases para el tele-trabajo eficiente.
- Establecimiento de flujos horizontales de intercambio de
conocimientos.
|
Tabla 2.12. Resultados de asumir la concepción de organización que
aprende.
La práctica de que la Alta Dirección, o instancias superiores de
dirección, de empresas u organismos sean las que inicien la asimilación de esa
concepción, es muy positiva, y significa otra peculiaridad para preservar en la
referida conducción metodológica.
Para finalizar este apartado, es importante destacar de nuevo, que un
conjunto de procedimientos se han utilizado en su vínculo específico con la
asunción de la organización que aprende, esencialmente desde la perspectiva de
un proceso de formación mediante la acción (formación-acción): la antes aludida
Prueba de Organización que Aprende; el Diagrama Ishikawa Ponderado, ubicando
como efecto los obstáculos o barreras para asumir esa concepción; y también el
procedimiento para diseñar tal Organización propuesto por Senge en su obra de
1999.
Una vez iniciada la asunción del concepto de organización que aprende,
hay que persistir en sostenerla. El refuerzo constante de los flujos
horizontales de intercambio de conocimientos, junto al trabajo de equipos
respondiendo a los objetivos estratégicos de la organización, es esencial en
ese sostenimiento.
La ventaja competitiva básica sostenible de las empresas en la "era
digital" o "sociedad del conocimiento",
radicará en la renovación continuada de las competencias de sus personas,
insertadas en una organización modificándose mediante un aprendizaje constante.
Esa organización que aprende otorgará definitivamente esa ventaja, y será capaz
de aceptar el desafío del altísimo dinamismo del mundo globalizado, donde
imprevisibilidad y turbulencias del entorno obligan a aprender rápido, muy
rápido, para orientar con acierto y gestionar lo cambiado en su incesante
negación de la negación y unidad y lucha de contrarios.
No es espontánea la asimilación de la concepción de Organización que
Aprende. Los principios y atributos, así como las disciplinas argumentadas por
Senge y la definición adoptada, junto al proceder ilustrado en las
experiencias, significan una conducción metodológica que deberá ser bien
considerada al llevar a la práctica esa concepción. A través de la consultoría
empresarial, presuponiendo un proceso de formación continua, en la práctica se
ha comenzado la asunción de la concepción de Organización que Aprende. Una vez
iniciada tal asunción, hay que persistir en sostenerla.
El refuerzo constante de los flujos horizontales de intercambio de
conocimientos, junto al trabajo de equipos respondiendo a los objetivos
estratégicos de la organización, es esencial en esa referida conducción
metodológica, garantizando una logística informática para aumentar la
eficiencia de la gestión del conocimiento en la empresa, que es gestión eficaz
de personas.
La tecnología informática y de comunicaciones para la recurrencia
del e-mail, redes sociales, la Internet y
la Intranet, se constituye con base en los flujos
horizontales de conocimientos, de la necesaria interactividad y el trabajo en
equipos.
LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO
La gestión del conocimiento es una disciplina que llegó para quedarse.
Es una función que planifica, coordina y controla los flujos del conocimiento
que se producen en la organización en relación con sus actividades y con su
entorno con el fin de crear ciertas competencias esenciales. También se define
como el proceso de identificación y captura de la pericia colectiva de una
compañía, cualquiera que sea el lugar donde resida, bases de datos, papel o
cabeza de las personas, y su distribución hacia cualquier lugar donde ayude a
producir mejores resultados. Tiene por finalidad capturar, administrar,
clasificar y estudiar el conocimiento generado en la organización.
Nonaka y Takeuchi hablan de "un modelo de generación de
conocimiento mediante dos espirales de contenido epistemológico y
ontológico" (1995). Considerando lo simple y didáctico de su modelo
conocido internacionalmente, que se expone a continuación:

Figura 2.11: Proceso de conversión del conocimiento en la organización,
Nonaka y Takeuchi, 1995.
La Socialización es el proceso de adquirir conocimiento
(tácito) a través de compartir lo que se sabe en actividades tales como:
exposiciones orales, documentos, manuales, tradiciones y otras que añadan algo
novedoso a la base colectiva que posee la organización.
La Exteriorización, actividad esencial en la
creación del conocimiento, es el proceso de convertir conocimientos tácitos
en conceptos explícitos. Esto supone hacer tangible el conocimiento difícil de
comunicar, mediante el uso de metáforas para, de ese modo, integrarlo a la
cultura de la organización.
La Combinación es el proceso de crear conocimiento
explícito al reunir conocimiento proveniente de cierto número de fuentes,
mediante el intercambio de conversaciones telefónicas, reuniones, correos,
entre otros, y se puede categorizar, confrontar y clasificar para formar bases
de datos para producir conocimiento explícito.
La Interiorización es un proceso de incorporación de
conocimiento explícito en conocimiento tácito, que comprende las experiencias
adquiridas en la puesta en práctica de los nuevos conocimientos y que
se incorpora en las bases de conocimiento tácito de los miembros de la
organización en la forma de modelos mentales compartidos o prácticas de
trabajo.
Para Nonaka y Takeuchi, lo expresado por Peter Drucker en el sentido de
que, la esencia de la dirección es, cómo aplicar de la mejor forma
posible un conocimiento existente para poder crear otro conocimiento nuevo o
reciclado, es justificado ya que sus estudios en compañías japonesas
respaldan el proceso de creación del conocimiento que ambos han sostenido.
Vale la pena citar un reciente comentario práctico de Valencia (2008):
"Cuando una organización detecta un reto (problema a ser resuelto),
moviliza a una serie de directivos a investigar las mejores formas de
resolverlo. A este conocimiento se le denomina conocimiento implícito.
(...) Cuando sobre una experiencia, la suma se proyecta sobre un informe, procedimiento,
workflow, artículo...., se hace un ejercicio de síntesis importante y de
concreción intelectual, es cuando el conocimiento implícito se convierte
en conocimiento explícito. Este se puede exteriorizar a través de
la formación compartiéndolo con el resto de la organización, y haciendo crecer
lo que se conoce como conocimiento tácito o sabiduría".
La tendencia es la de apuntar a una organización autoaprendiente, que
aprenda y se actualice de acuerdo a su entorno, base para definir la visión, la
estrategia y las competencias a desarrollar por parte de las personas, para
lograr sus metas y objetivos alineados con tal plan (estrategia), así como para
el logro de los retos y desafíos de la organización que implican su permanencia
y crecimiento. Entre las herramientas más utilizadas actualmente se hace
referencia a las intranets en el interior de las empresas, el e-learning,
comunidades de práctica, el blended learning, el coaching, el mentoring y los
centros de desarrollo, entre otras.
Fernández hace una interesante explicación sobre la organización que
aprende (2005):"el aprendizaje en la empresa es un proceso que se va
desarrollando en el tiempo y que se relaciona con la adquisición de
conocimientos y la mejora del rendimiento. Una organización que aprende es una
organización experta en crear, adquirir y transmitir conocimiento y en
modificar su conducta para adaptarse a las nuevas ideas y conocimiento".
La empresa que aprende es experta en cinco actividades principales:
|
CINCO ACTIVIDADES EN LA QUE ES EXPERTA LA ORGANIZACIÓN QUE APRENDE
|
|
- La resolución sistemática de problemas.
- La experimentación de nuevos enfoques.
- El aprovechamiento de su propia experiencia y pasado para aprender.
- Aprender de las experiencias y prácticas más apropiadas de las otras
empresas.
- Transmitir rápida y eficazmente el conocimiento a todo lo largo de
la empresa.
|
Tabla 2.13. Cinco actividades principales en la que es experta la
organización que aprende.
Corresponde mencionar que el benchmarking es una actividad de continuo
aprendizaje e investigación dirigida a descubrir, analizar, adoptar y ejecutar
las mejores prácticas del sector económico al que pertenece la organización.
Puede advertirse la relación existente entre la gestión del conocimiento
y la gestión por competencias, pues el conocimiento y la habilidad de modificar
y generar las conductas de los integrantes de la organización operan
estrechamente para generar los comportamientos de éxito que se requieren para
lograr la visión y los objetivos institucionales.
Comentarios
Publicar un comentario