IDENTIFICACIÓN DE
COMPETENCIAS
Un concepto fundamental en la
administración del capital humano es la identificación de competencias. Cuando
se definen con rigor, se identifican y se aplican de forma adecuada, las competencias permiten una mejor
integración en el trabajo; de hecho, se ha creado un sistema nacional de
certificación de competencias legalmente establecida en varios países del
mundo, así como en países de América Latina.
La Organización Internacional del
Trabajo (OIT) define una competencia en los siguientes términos: “La
capacidad efectiva de llevar a cabo con éxito una actividad laboral plenamente
identificada”. Otra definición de competencia laboral es la del Consejo
de Normalización y Certificación de Competencia (Conocer) mexicano, que la define
como:
La
capacidad productiva de un individuo que se define y mide en términos de desempeño
en un determinado contexto laboral, y no solamente en términos de habilidades,
destrezas y actitudes. (Información tomada de www.calmecac.com.mx/programas/conocer/acreditacion_centro_evaluacion.php)
Para identificar las competencias es
necesario realizar un proceso de análisis cualitativo del trabajo,
con la finalidad de definir los conocimientos, habilidades y destrezas esenciales
para desempeñar con eficiencia una función laboral. Las competencias están
integradas por elementos determinados que se pueden resumir en los siguientes: Saber,
saber hacer, saber ser y saber estar.
La competencia se describe en relación
con determinada actividad. A su vez, la actividad se define como una acción, un
comportamiento y un resultado.
En la norma ISO 9001:2000 sobre gestión
por competencias de la OIT, en el punto 6: Gestión de Recursos Humanos, en su
inciso 6.2: Recursos Humanos dentro de las Generalidades (6.2.1) establece que:
“El personal que realice trabajo que afecte la calidad del producto debe ser
competente con base en la educación, formación, habilidades y experiencias
apropiadas”.
Ventajas de la
identificación de competencias
La administración basada en competencias presenta las
siguientes ventajas:
1. Se identifican las capacidades y habilidades del
personal.
2. Apoya al desarrollo individual y organizacional.
3. Apoya al proceso de reclutamiento y selección.
4. Se enfoca a las necesidades de capacitación y
desarrollo.
5. Permite la definición de planes de vida y carrera.
6. Contribuye en el mejor aprovechamiento de los recursos.
7. Disminuye la rotación de personal.
Técnicas de
identificación de competencias
La identificación de competencias busca
determinar las competencias necesarias para llevar con eficiencia una
actividad. La identificación tradicional se enfocaba en el análisis de tareas a
través de observar los tiempos y movimientos. No obstante, conforme ha
evolucionado la gestión por competencias se han desarrollado varias técnicas,
como son:
·
La
entrevista.
·
Ejercicios
en bandeja, que simulan procedimientos administrativos con el fin de
·
que
el examinado proponga soluciones a las situaciones expuestas.
·
Ejercicios
grupales, que intentan que un grupo discuta posibles situaciones.
·
Presentaciones,
en las que los participantes deben presentar determinado tema.
·
Búsqueda
de hechos, en la que el participante debe solucionar un problema planteado
con información incompleta.
Aunque éstas no son todas las técnicas,
sí son de las más empleadas.
ELEMENTOS CONDUCTUALES
Los puestos de trabajo no se pueden diseñar basándose de
manera exclusiva en los factores de eficiencia. Los diseñadores modernos se
apoyan en gran medida en datos que contribuyen a fomentar un ambiente de
trabajo que ayuda a satisfacer las necesidades individuales, incluyendo en
lugar destacado las de carácter psicológico.
Algunos investigadores han concluido que
las personas con un intenso deseo de satisfacer sus necesidades individuales se
desempeñan mejor en sus empleos cuando se les coloca en puestos que ofrecen
considerable nivel de empowerment o
autonomía, diversidad, relevancia y realimentación.
Empowerment o delegación de facultades de decisión
Un aspecto del empowerment consiste en
ser responsable de las labores que la persona lleva a cabo. Dicho de otra
manera, consiste en la libertad de controlar las respuestas propias al entorno
de trabajo. Los puestos que confieren autoridad para formular decisiones
proporcionan responsabilidades adicionales que tienden a incrementar el sentido
de autoestima y autovaloración del empleado. La ausencia de empowerment, por el
contrario, puede provocar que un empleado sufra apatía o que se desempeñe de manera
insuficiente.

Diversidad
La ausencia de cambios produce monotonía
y aburrimiento. El aburrimiento conduce a la fatiga y, a su vez, ésta provoca
errores. Al dar variedad a los puestos, los diseñadores pueden reducir los
errores provocados por el aburrimiento. La habilidad de controlar ciertos
aspectos de la labor diaria —como la velocidad a que fluye una línea de
producción en una compañía de bebidas embotelladas, por ejemplo— añade
diversidad a la labor y contribuye a reducir el aburrimiento y la fatiga. Tanto
el empowerment como la diversidad en el puesto pueden conducir a mejores
niveles de satisfacción laboral.
Identificación de la tarea
Un problema de algunos trabajos es que
no proporcionan la posibilidad de identificarse con la tarea que se lleva a
cabo. Esto ocurre porque los trabajadores de ciertas empresas no pueden
contemplar sino un aspecto muy parcial de la labor y nunca ven un producto
terminado. Esta circunstancia puede conducir a que el trabajador sienta un
mínimo nivel de responsabilidad y orgullo por su trabajo. Al completar su
jornada de trabajo, al final del día, considera que no ha logrado nada. Cuando
las tareas se agrupan de manera que los empleados
consideren que están llevando a cabo una contribución importante a la sociedad,
el nivel de satisfacción puede incrementarse mucho.
Relevancia de la tarea
Un elemento relacionado con la identificación con la labor
que se realiza es el de relevancia de la tarea. Este aspecto —saber que
el trabajo que se realiza es importante para muchas personas, dentro y fuera
de la organización— hace que el puesto se haga más significativo para quienes
lo desempeñan.
Realimentación
Cuando en un puesto no se proporciona
ninguna realimentación a los trabajadores sobre el grado relativo de éxito que
están obteniendo mediante su labor, éstos tendrán escasas razones para mejorar
su desempeño. Si los informes que se proporcionan sobre los avances obtenidos
son confiables y representativos de la labor, el resultado será un mejoramiento
en la moral del equipo de trabajo. Es necesario tener en cuenta que no siempre
las noticias serán alentadoras o positivas; cuando sea éste el caso, la
información se debe transmitir de manera clara y confiable, pero evitando que tome
un sesgo que pudiera llevar a algún integrante del departamento a concluir que
la intención es culparlo por el revés que se ha sufrido.
PUNTO
DE EQUILIBRIO ENTRE ELEMENTOS CONDUCTUALES Y EFICIENCIA

Los elementos conductuales del diseño de
un puesto informan a los gerentes de línea y a los especialistas en diseño de
puestos sobre la conveniencia de añadir empowerment, diversidad, relevancia y
realimentación. Al mismo tiempo, el componente de eficiencia requiere que haya
un máximo de especialización, menor diversidad y mínimo grado de empowerment. Por esta razón, el
proceso de incrementar el nivel de eficiencia de un puesto puede hacerlo menos
satisfactorio. De la misma manera, los trabajos muy satisfactorios pueden ser menos
eficientes. No existe una solución sencilla para esta disyuntiva,
que en todos los casos requiere tratar de encontrar un punto de equilibrio
entre los elementos conductuales y la eficiencia. La figura 4-8 muestra las
técnicas de logro de equilibrio más utilizadas por los diseñadores de puestos.

Gráfica A: productividad comparada con especialización
A medida que
los puestos de trabajo se hacen más especializados, la productividad asciende
hasta que elementos conductuales como el aburrimiento limitan las ventajas de
la especialización. La figura 4-8A muestra que la especialización que vaya más
allá del punto b hace que la productividad descienda. De hecho, los puestos
ubicados entre los puntos b y c pueden incrementar su nivel de productividad si
reducen su nivel de especialización.
Gráfica B: satisfacción comparada con
especialización
Al inicio, el
nivel de satisfacción tiende a ascender con la especialización, pero la
especialización adicional provoca que la satisfacción disminuya muy rápido. Los
puestos con bajo nivel de especialización requieren un lapso demasiado largo
para llevar a cabo el aprendizaje necesario; en estos casos, el nivel de
frustración desciende y se incrementa la realimentación cuando se añade cierta
especialización. Sin embargo, cuando la especialización sobrepasa el punto b de
la figura 4-8B, la satisfacción disminuye debido a la falta de empowerment,
variedad e identificación de la tarea. Nótese que, a pesar de que el nivel de
satisfacción desciende, la productividad puede subir, como ilustra la gráfica
A, del punto a al punto b. La productividad continuará en incremento hasta que
las ventajas de la especialización no se vean desplazadas por las desventajas
de la insatisfacción.
Gráfica C: aprendizaje comparado con
especialización
El aprendizaje
necesario para desempeñar una labor especializada requiere menos tiempo que el
necesario para llevar a cabo una labor de tipo general. Expresado en forma gráfica,
esto significa que la tasa de aprendizaje alcanza un nivel aceptable (mostrado en
la línea interrumpida) de manera más rápida que en los puestos especializados.
Gráfica D: rotación de personal
comparada con especialización
Pese a que los
puestos altamente especializados son más fáciles de aprender, los niveles de
satisfacción más bajos que por lo general se asocian con ellos pueden conducir
a altas tasas de rotación de personal. Cuando esas tasas son altas, un nuevo
diseño del puesto que haga mayor hincapié en los elementos conductuales, puede
contribuir a reducir la rotación del personal.
TÉCNICAS PARA EL REDISEÑO
DE PUESTOS
Con frecuencia, el punto de interés
primordial para los gerentes de línea y los diseñadores de puestos es decidir
si un puesto debe poseer mayor o menor nivel de especialización.
Como puede verse en la gráfica A de la
figura 4-8, la respuesta depende de si el puesto se encuentra cerca del punto a,
b o c. Los puestos cerca del punto a pueden necesitar mayor
especialización para hacerse más efectivos. El análisis y la experimentación
constituyen la única ruta infalible para determinar el punto de la gráfica en
que se encuentra un puesto de trabajo.
Bajo nivel de especialización
Cuando los puestos no están claramente
especializados, los diseñadores pueden optar por una simplificación del puesto. Las
tareas que antes se comprendían en un solo puesto de trabajo se pueden repartir
entre dos o más, y se identifica y elimina toda labor que no sea necesaria.
El riesgo que se corre al simplificar un
puesto de trabajo consiste en que la labor puede volverse monótona, lo cual a
su vez provoca errores o que la persona busque otra ocupación. Este problema
potencial se hace más común en las economías avanzadas, donde el nivel de
educación es más alto.
Alto nivel de especialización
En muchos casos, los trabajos rutinarios
muy especializados, como es a menudo el caso de puestos de trabajo en diversas
fábricas, ofrecen limitado interés para muchas personas educadas que sólo por
necesidad económica aceptan estas posiciones. Con frecuencia, estos trabajos
ofrecen pocas oportunidades de autorrealización, reconocimiento, crecimiento
psicológico y otras fuentes de satisfacción laboral. A fin de incrementar la
calidad de la vida laboral de las personas que desempeñan estos puestos, los
diseñadores pueden utilizar diversas técnicas que hagan más interesante el
trabajo. Las más comunes son la rotación de puestos, la inclusión de nuevas
tareas, el enriquecimiento del puesto y los grupos autónomos de trabajo.
Rotación de puestos
En la técnica de rotación de puestos se
permite al empleado cambiar de uno a otro puesto. La labor en sí misma no
experimenta cambios. Esta rotación rompe la monotonía de algunas labores
especializadas, permitiendo la aplicación en diversas áreas del conocimiento y
la experiencia del operario, o incluso de distintas habilidades físicas. La
organización se beneficia de esta rotación porque los trabajadores se hacen
competentes en distintos puestos y no sólo en uno. Ser capaz de llevar a cabo
una serie de labores permite al trabajador mejorar su autoimagen, proporciona
crecimiento personal y en general hace que el trabajador sea más valioso para
la organización.
El experto en administración de capital
humano, pese a todas estas ventajas, debe utilizar esta técnica con precaución,
porque en sí misma no mejora los puestos y la relación entre tareas,
actividades y objetivos permanece sin cambios. Debe utilizarse sólo después de
haber considerado otras posibilidades.
Inclusión de nuevas tareas
Esta técnica permite expandir el número
de funciones que se llevan a cabo en un puesto, añadiendo labores similares a
las que ya se estaban llevando a cabo, para proporcionar mayor variedad. La inclusión de
nuevas tareas reduce la monotonía, al
expandir el ciclo de trabajo y al requerir una gama más amplia de habilidades
del trabajador.
Enriquecimiento del puesto
Al añadir nuevas fuentes de satisfacción
laboral en el trabajo, el trabajador incrementa su nivel de satisfacción. Esta técnica incrementa el nivel de
responsabilidad, autonomía y control. La inclusión de nuevas tareas, discutida arriba, consiste en
añadir elementos a la labor. El enriquecimiento del puesto consiste en
incrementar los niveles de planeación y control.
Tanto el enriquecimiento como la
inclusión de nuevas tareas en determinado puesto de trabajo pueden provocar
resistencia del trabajador mismo, o del sindicato a que pertenezca; antes de
llevar a cabo una modificación de la labor que realiza una persona, el
supervisor y el experto en administración de capital humano deben verificar que
no se generarán tensiones o fricciones que habían sido totalmente imprevistas.
Grupos autónomos de trabajo
Estos grupos de trabajadores (llamados
también “equipos auto dirigidos de trabajo”) llevan a cabo labores y tareas
dentro de una amplia gama de responsabilidades, que en ocasiones incluye
actividades reservadas a los supervisores y gerentes. Los grupos autónomos de
trabajo por lo general integran de tres a quince trabajadores que se preparan
para efectuar cualquiera de las labores por las que es responsable el grupo.
Los objetivos de la labor, fijados en términos de productos o servicios
generados, se fijan en términos del equipo en su conjunto, y no de manera
individual.
El equipo toma decisiones colectivas
sobre cómo va a alcanzar las metas que se le han fijado. Las responsabilidades
de trabajo se distribuyen dentro del grupo, permitiendo que los trabajadores
intercambien tareas entre sí para evitar el cansancio y el tedio. La presión
del grupo garantiza en muchas ocasiones que todos contribuyan a los objetivos,
en especial porque los integrantes votan sobre aspectos como la aceptación de
nuevos integrantes del equipo, medidas disciplinarias e incluso incrementos
salariales y escalonamiento de las vacaciones.
Estos equipos se han creado por diversas
razones. Algunas compañías consideran que éste es el mejor medio para lograr
alta productividad y calidad, en tanto que al mismo tiempo se mejora la calidad
de la vida laboral. Otras organizaciones adoptan esta técnica para reducir los
gastos administrativos, pero cuando no se acompaña de otras justificaciones,
esta razón aislada en sólo contadas ocasiones justifica la adopción de los
grupos.
En última instancia, el desafío de los
especialistas de administración de capital humano, de los gerentes de línea y
de los diseñadores de puestos en especial es encontrar y establecer un balance
adecuado entre la calidad de la vida laboral y los resultados financieros de la
compañía. El objetivo final es no sólo proporcionar un ambiente ideal de
trabajo a los integrantes de la organización, sino también la obtención de
resultados financieros. Los dirigentes tienen ante sí el desafío de mantener
sus responsabilidades sociales dentro del marco de referencia de las realidades
de la competencia internacional, el cambio tecnológico, la diversidad cultural,
los factores éticos y la necesidad de mantener e incrementar la eficiencia
económica.
EVALUACIÓN
Aplicación
e identificación de las competencias del instrumento en la empresa de su
elección para el estudio.
BIBLIOGRAFÍA
Administración de recursos humanos El capital humano de las
empresas, Sexta edición, William B.
Werther, Jr. Ph.D. University of Miami Keith Davis, Ph.D. Arizona State
University, 2008
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